viernes, 3 de julio de 2009

Quirurgico

El procedimiento el cirujano evita que la curvatura rote otra vez solidificado así este trozo de columna, pero las curvaturas ya no tendrán tanta flexibilidad como antes, a  pesar de que esto tiene aspecto negativos, es la mejor técnica ya que las vértebras al ser ahora un hueso compacto no se rotaran por si solas sino que ya no tendrán tanta movilidad como antes para dañar a la persona.

Los injertos de hueso son utilizados para sanar a la columna después de la operación, ya que muchas partes pueden quedar trituradas, esta mezcla del hueso antiguo y el nuevo resulta en un hueso compacto mucho más firme y  sólido.

El cirujano puede tener tres tipos distintos de material para el injerto de hueso:

-Injerto externo: hueso tomado de un cadáver humano.

-Auto injerto: hueso tomado del mismo paciente usualmente de la parte posterior de la pelvis o de una o más de sus costillas.

-Expansores de hueso: substancias artificiales como la proteína morfogénica de hueso, se usa para expandir pero no reemplazar totalmente al hueso.

En la operación se utiliza una técnica llama fijación interna en la cual se endereza la columna utilizando un instrumento de metal alargado que sirve para fijar la columna hasta que este completamente fusionada

Este tratamiento está direccionado para pacientes con una curva torácica mayor que 50°, aún cuando ella puede ser estéticamente aceptable para el paciente. Las curvas más pronunciadas que   50°   tienen   patogenicidad   y  mortalidad   aumentadas   y,   aun   después   de   que   el crecimiento   vertebral   se   completa,   pueden   aumentar   su   curvatura   y   usualmente   lo hacen. La capacidad vital tiende a disminuir en curvas de más de 60°.

La cirugía es efectiva en un 59 a 60% de los adolescentes operados, un 40% de adultos; adolescentes previamente operados tiene una efectividad de un 70 a un 80% de los casos mientras que los adultos con la misma situación tiene un 50%.

Todo esto dependerá de la flexibilidad de la columna de la persona operada, sus grados de escoliosis, su genética, el cirujano que lo opere entre otros factores.

Tratamiento


  • ORTOPÉDICO: es el medio  de tratamiento más eficaz y uno de los más elegidos por los pacientes, para curvas de menos de 40º. Se inicia con la observación, ya que hay un importante número de casos en que sólo hay que controlar que las curvas no progresen ya que no requieren nunca tratamiento. Las curvas de estos pacientes son flexibles, con menos de 15º de inclinación lateral y muy leve rotación vertebral. Su control es clínico y si es necesario se toma radiografías cada 6 o 12 meses, dependiendo de la impresión clínica y del grado de maduración esquelética. Si los pacientes son menores de edad el control debe ser más estrecho, ya que el riesgo que las curvas progresen es mayor. Si estos pacientes progresan en sus curvas, o nos encontramos con curvas mayores de 15 grados y rotación de cuerpos vertebrales, indicamos de partida el uso de CORSÉ: el corsé más usado es el de Milwaukee que puede tratar curvas torácicas y lumbares; este tratamiento se realiza casi siempre en pacientes menores de 14 años, con curvas menores de 50°, flexibilidad de curva a lo menos de 40% y con signo de Risser (osificación de la apófisis de la cresta ilíaca) menor que 3. El objetivo del tratamiento con corsé es detener la progresión de la curva. Si el paciente es muy joven con Risser 0 o 1, flexibilidad de curva mayor que 60% y curvas menores de 30° se puede también lograr correcciones de estas curvas y de la giba costal (mejorar la rotación vertebral), no obstante esto no es el objetivo del tratamiento. Los porcentajes de corrección que se pueden lograr son variables, alcanzando en algunos casos hasta 20% de corrección, al finalizar el tratamiento. Lo más frecuente es que sólo se detenga la progresión de las curvas. Clásicamente se debe usar el corsé 23 horas al día y por lo tanto se debe dormir con él. La hora que se saca el corsé se deja para ducharse, hacer ejercicios sin corsé y para friccionar las zonas de apoyo del corsé, logrando con ello una mayor resistencia de la piel a la presión. El uso de corsé se prolonga habitualmente hasta el fin del crecimiento, cuando la columna logra una estabilidad que no se pierde al retirarlo. El retiro del corsé es lento y progresivo observando la estabilidad de la columna con exámenes radiográficos seriados. Esta estabilidad se logra por la maduración ósea y por el fortalecimiento muscular. Una forma de retiro de corsé es sacarlo una hora en la mañana y una hora en la tarde el primer mes, luego dos horas mañana y tarde el segundo mes , luego 3 horas mañana y tarde el tercer mes, luego todo el día usándolo solo en la noche el cuarto mes. Se toma control de radiográfico, si no se ha perdido corrección, se sigue utilizando el corsé hasta el retiro completo.

 

  • Tratamiento frío-calor
  • Férula de sostenimiento y elongación de vértebras cervicales
  • Corsé de Michel
  • Corsé corrector de escoliosis y cifosis combinados
  • Corsé corrector de cifoescoliosis
  • Corsé combinado Michel y Barres de elongación del Milwaikee
  • Corsé de Milwaikee




Signos radiológicos


El examen radiológico es fundamental. Basándose en él, se puede confirmar el diagnóstico clínico y averiguar qué tipo de escoliosis es, desde el punto de vista etiológico, la gravedad, el tipo, la ubicación anatómica y la flexibilidad de la curva, entre otros.

Para confirmar el diagnóstico, bastan las proyecciones frontal y lateral, que se toman de pie y sin calzado, comprendiendo la columna desde C3 a sacro. Con estas proyecciones se puede hacer diagnóstico en cualquier lugar.

Diagnóstico


Se basa en hechos clínicos y radiológicos:

Signos clínicos

Visión anterior del cuerpo:

  • Horizontalidad de ojos y pabellones auriculares alterados.
  • Asimetría del cuello.
  • Altura de los hombros, uno más alto que otro.
  • Asimetría del tronco.
  • Altura crestas ilíacas asimétricas.

Visión posterior del cuerpo:

  • Presencia de giba costal.
  • Asimetría del tronco.
  • Altura escápulas asimétrica.
  • Triángulo del talle asimétrico.
  • Descompensación del tronco.
  • Altura crestas ilíacas asimétrica.
  • Línea de apófisis espinosas que forman curvas laterales.

Síntomas




Los síntomas de escoliosis incluyen: 

  • Dolor de espalda
  • Discrepancia en la longitud de las piernas
  • Marcha anormal
  • Caderas disparejas
  • Un hombro más alto que el otro
  • Un omóplato  y tórax prominentes al flexionarse hacia adelante
  • Curvatura visible de la columna hacia un lado

Escoliosis Idiopatica


La escoliosis es una curvatura lateral o desviación (hacia la izquierda o la derecha) de la columna de más de 10º asociada a una rotación vertebral. En una escoliosis la columna vertebral no es recta si se observa desde delante o detrás. Aunque la anomalía más evidente se manifiesta en el plano frontal, la rotación vertebral hace que la escoliosis sea una deformidad tridimensional

  • ESCOLIOSIS CONGÉNITA: (15%) forma relativamente extraña para una malformación de la espina dorsal. Estos pacientes a menudo desarrollan deformidades escolióticas en su infancia.

 

  • ESCOLIOSIS NEUROMUSCULAR: esto ocurre cuando la espina se curva hacia un lado debido a la debilidad de los músculos espinales o problemas neurológicos. Esta forma de escoliosis es especialmente común en individuos que no pueden caminar debido a una condición neuromuscular (tales como distrofia muscular o parálisis cerebral). Esta enfermedad también es llamada escoliosis miopática.

 

  • ESCOLIOSIS DEGENERATIVA: este tipo de escoliosis se puede desarrollar en etapas más avanzadas de la vida, de tal manera que las uniones de la espina se degeneran y crean unos dobles en la espalda. Esta condición se suele llamar escoliosis de los adultos.

 

  • ESCOLIOSIS IDIOPÁTICA: es la escoliosis propiamente tal, se denomina así, ya que se desconoce la causa que la produce, constituye el 80% de las escoliosis. Se divide en tres tipos:

            -Escoliosis idiopática infantil: desde el nacimiento hasta los 3 años de edad.

            -Escoliosis idiopática juvenil: entre los 4 y los 9 años.

            -Escoliosis idiopática del adolescente: entre los 10 años y la madurez      esquelética. Es más frecuente en niñas que en niños, en una proporción 8:1.

Al ser más común en adolescentes es denominada escoliosis idiopática adolescente.

La Escoliosis